Un ballo in maschera (Un baile de máscaras). 2020 — Contenidos culturales

“El héroe, el destino y la redención”

Un ballo in maschera es una de las óperas de Verdi en que la trama no da tregua ni respiro al público, pues confluyen en ella todos los elementos de la tragedia clásica. El héroe muere para demostrar el valor del honor. Verdi se nos presenta más necesario que nunca y nos invita a un viaje a través de la pasión, el odio, el amor, la venganza y el destino.

La propuesta para Un ballo in maschera en el Teatro de la Ópera de Varna ofrece una mirada que reúne todos los elementos de la ópera clásica con la finalidad de contar la historia de un destino fatal. La desnudez con la que presentamos la trama es necesaria para poder hacer llegar de forma clara y nítida el mensaje al espectador. La dramaturgia trasladará íntegra la voz de Verdi, sin ningún tipo de artificio ni distorsión, unida a la dirección musical, que persigue el mismo objetivo: recuperar la tradición y los valores verdianos. 

En el escenario, un gran triángulo se precipita sobre los personajes en representación de los poderes telúricos, posición desde la que Ulrica vaticina el trágico final. El corte central, la puerta desde la que el destino nos observa, se convierte en un terrible y contundente eje que extermina la pasión y el amor.

Riccardo, Amelia y Renato forman otro triángulo cuya disolución es anunciada por la visión de Ulrica. Aunque protagonistas y público tratan de negar el mal augurio, al final la ópera nos caerá encima como una pesada losa.

En este montaje, el coro se convierte en el mensajero del público y anticipará la tragedia final, que Riccardo y Amelia son incapaces de ver; con sus movimientos sobre el escenario, en un terreno que en ocasiones estará más cerca del público que de los protagonistas, nos abrirá una puerta para entender mejor el mensaje. 

Todo lo contrario sucederá con la pobre Ulrica, que, como Cassandra, la incomprendida, tratará sin éxito de desvelar su destino a Riccardo y Amelia.

Un ballo in maschera es un manifiesto sobre la coherencia y sobre cómo llevar las emociones hasta sus últimas consecuencias. No hay reproche alguno hacia los distintos personajes: ser fieles a sus valores llevará la conclusión a lo inevitable.

A pesar de todo, en el último momento el aliento del héroe sellará cualquier atisbo de venganza. Riccardo dirige el final de esta tragedia al mismo punto al que se llega en la Orestíada de Esquilo: el juicio y la bondad triunfan sobre la irracionalidad y la sed de venganza.

En esta propuesta de montaje un epílogo cierra el círculo y Ulrica emerge hacia nosotros, hacía los personajes y hacia el coro con una reveladora advertencia: “No hay que tentar jamás al destino. La voz de la madre tierra debe ser escuchada y respetada”.

El esfuerzo y la entrega de Riccardo simbolizan aquí la energía con la que los profesionales de la ópera luchan hoy con todas sus fuerzas para mantener a salvo el mundo del arte, tan necesario en nuestros días y a la vez tan menospreciado por una parte de la sociedad. Al igual que la pasión y entrega de todo el equipo del Teatro de la Ópera de Varna, es un tesoro que hay que proteger.

En estos tiempos de crisis, Riccardo es sin duda la voz que más deberíamos escuchar para no perdernos en la oscuridad de la barbarie.

Institución impulsora: Teatro de la Ópera de Varna

Ubicación: Varna, Bulgaria

Director musical: Krastin Nastev

Dramaturgia, dirección escénica y escenografía: Ignasi Cristià

Vestuario: Iago Blasi

Iluminación: Jose Castelló

© Fotografía: Rosen Donev