Pompeya, catástrofe bajo el Vesubio. 2012 — Museos

Proyecto museográfico que establece un recorrido a través de la historia de la ciudad de Pompeya, sus momentos previos a la catástrofe y su descubrimiento arqueológico impulsado por Carlos III.

Institución impulsora: Canal Isabel II Gestión, Mediapro

Ubicación: Madrid

© Fotografía: Montserrat Guarro

“Pompeya, catástrofe bajo el Vesubio” invita a emprender un recorrido a través de la vida, la muerte y el renacimiento de la célebre ciudad romana que quedó completamente sepultada tras una terrible erupción volcánica. Para ello, las columnas que modulan el espacio de la sala de exposiciones del Canal Isabel II se han integrado en la escenografía dando lugar a las calles y estancias de las viviendas pompeyanas. En la primera zona de la exposición, podemos observar estos espacios urbanos y domésticos justo en el momento previo a la catástrofe. Una zona de carácter más etnográfico que nos muestra la vida cotidiana de los pompeyanos.

A partir de aquí la Via dell’Abbondanza, calle principal de la ciudad, nos conduce al siguiente espacio que representa la erupción del Vesubio, mediante una instalación audiovisual envolvente que diseñamos a partir de 28 pantallas dispuestas de manera caótica, irregular, que reproducen imágenes y sonidos reales de explosiones volcánicas. La tercera zona de la exposición devuelve Pompeya a la vida a través de las excavaciones arqueológicas impulsadas por el rey Carlos III en el siglo XVIII. Como un gran bloque de lava endurecida, sepultada siglos atrás, esta sala contiene el molde en yeso de uno de los habitantes calcinados sobre las escaleras de una casa, testimonio material de la tragedia. El eje que marcaba la Via dell’Abbondanza y que estructura y jerarquiza visualmente toda la exposición termina en un muro de grandes dimensiones que reproduce el paisaje pompeyano. Una grieta en el centro del muro muestra la pieza más pequeña de la exposición, cuya presencia se intuía desde el principio: el anillo que Carlos III entregó al Reino de Sicilia y Nápoles antes de partir a España como rey; símbolo de la recuperación de este trágico episodio de la historia.