300 onces de septiembre. El espacio de la persistencia de la memoria. 2014 — Museos

Proyecto expositivo en torno a la revisión de dos hechos históricos: el sitio de Barcelona en 1714 y la dictadura del general Francisco Franco, y su huella sobre el presente y el futuro de Cataluña.

Institución impulsora: Museu d’Història de Catalunya

Ubicación: Barcelona, Cataluña

© Fotografía: Pepo Segura i Jordi Borràs

El valor de esta exposición no reside solo en las piezas expuestas, sino que el objetivo es la recuperación de la historia reciente de Cataluña a través de dos hechos históricos: el sitio de Barcelona en 1714 y la dictadura del general Francisco Franco. Ambos abren y cierran el recorrido y en ellos se concentra el sentido dramático que construye el relato museográfico.

Al inicio de la visita el visitante se sitúa en el interior de una trinchera cuya oscuridad busca transmitir sensación de claustrofobia, similar a la que sufrían los combatientes durante el conflicto bélico del sitio. Un elemento arquitectónico derrumbado representa la caída de la ciudad y de los derechos de sus ciudadanos con el Decreto de Nueva Planta. Al salir de esta trinchera un punto de luz esperanzador marca el camino hacia la escultura de Rafael Casanova.

La segunda parte de la exposición se ordena en torno a un eje que atraviesa el siglo XX y parte del XXI. El tiempo esperanzador de la república se ve interrumpido por los tiempos difíciles de la dictadura. La sensación de opresión se materializa en una instalación que enfrenta las figuras del dictador Francisco Franco y de Lluís Companys. Por fuera representa la fachada del Palau de la Generalitat invertida, en cuyo centro del eje se puede ver reflejada en un espejo la estatua del dictador. Cuando accedemos al interior vemos que Franco está en realidad a la derecha, completamente rodeado de espejos que multiplican su figura hasta el infinito. Un efecto caleidoscópico que representa un infierno con voluntad de ubicuidad y eternidad. Entre los espejos hay grietas que exponen objetos relacionados con la resistencia clandestina al régimen. Si nos acercamos a la imagen enfrentada de Companys, vemos que el espejo que reflejaba al dictador en la entrada ahora marca el camino hacia la escultura de Rafael Casanova, en su ubicación actual. Tras cuarenta años de represión, este monumento simboliza la necesidad de revisión histórica, herramienta clave para la determinación del futuro de Cataluña. 

Web Museu d’Història de Catalunya