Historias de tocador. Cosmética y belleza en la antigüedad. 2012 — Museos

Proyecto expositivo en torno a la idea de belleza desde la época clásica hasta el presente, a través de piezas del mundo antiguo contrapuestas con otras de época contemporánea. 

Premios: Premio de la revista Auriga a la mejor exposición del mundo antiguo 2013

Institución impulsora: Museu d’Arqueologia de Catalunya

Ubicación: Barcelona, Cataluña

© Fotografía: Museu d’Arqueologia de Catalunya

A través de un juego de transparencias y reflejos, esta exposición explora los ideales de belleza clásicos mediante una superposición con los actuales. Un espacio central que emula el de las termas romanas simboliza el culto al cuerpo característico de esta civilización, pero también de la nuestra. Aquí se disponen dos esculturas clásicas que encarnan una idea de belleza que, como podemos ver contemplando los cuadros de principios del siglo XX situados tras ellas, guarda más similitudes que diferencias.

En el centro se sitúa una pieza de gran valor arqueológico, un mosaico que alberga una pequeña representación de las Tres Gracias. En lugar de colocarlo sobre la pared, decidimos mantener su posición original sobre el suelo y generar un efecto visual a través de un gran espejo que, colocado a la inclinación adecuada, permite observar los tres personajes en pie desde la misma entrada de la sala. Este truco también sintetiza el concepto general de la exposición: la idea de belleza, reflejo de una ilusión cautivadora.

Alrededor de este atrio central se encuentra una galería donde se exponen objetos arqueológicos relacionados con la cosmética. Ambos espacios quedan separados por cajas de luz construidas con tul transparente de color rojo, y alrededor de esta galería los textos de ámbito se reproducen en cajas luminosas de color azul; ambas luces se combinan cuando se efectúa el recorrido. En el eje del espacio se sitúa una de las piezas más curiosas, la Dama Flàvia, con sus cabellos recogidos en un sofisticado peinado, figura de gran simetría. La escenografía que la acompaña pretende realzar lo que su delicado perfil expresa: la sacralización de la belleza clásica como reflejo caleidoscópico de la condición humana. 

Web Museu d’Arqueologia de Catalunya