Gernikako Bakearen Museoa (Museo de la paz de Gernika). 2003 — Museos

Un hecho histórico dramático, el bombardeo de la ciudad de Gernika por la Legión Cóndor, marca un recorrido que revive el drama de la guerra y nos hace reflexionar sobre conflictos contemporáneos similares. 

Institución impulsora: Gernikako Bakearen Museoa Fundazioa, Gobierno del País Vasco

Ubicación: Gernika, Euskadi

© Fotografía: Ignasi Cristià SL

En este museo no se exponen objetos, sino que el objeto de esta exposición es un hecho histórico. La mayor dificultad a sortear fue dramatizar una historia épica en un espacio cuya escala era doméstica, puesto que los espacios del museo no eran demasiado generosos en sus dimensiones, sobre todo en la altura.

La segunda decisión de vital importancia fue explicar la historia desde alguien próximo a nosotros. De ahí que, tras una primera parte introductoria, el visitante accede a la recreación de una estancia, un comedor, duplicado mediante un espejo espía. Un reloj de pared marca dos minutos antes de la hora del bombardeo. Durante este tiempo, suena la locución de una mujer que explica la vida cotidiana del pueblo en aquella época, buscando implicar emocionalmente al visitante a través de una voz femenina que resulte familiar y acogedora. De repente se oye el ruido de aviones, un estruendo y la luz se apaga. Entonces el espejo espía se vuelve transparente, y tras él se revelan los escombros de una estancia en ruinas.

A continuación, una sala con un pavimento de vidrio muestra sobre el suelo las imágenes aéreas de la ciudad de Gernika bombardeada. Al final de esta sala hay un espacio dedicado a la resolución del conflicto, en el que se muestra información sobre Petra Kelly, promotora de que el gobierno alemán pidiese oficialmente perdón a Gernika por el bombardeo. Aquí se muestra la única pieza original de todo el museo, un plato con dos rosas que quedó semienterrado, una de las cuales, calcinada, se tornó negra, mientras que la otra se mantuvo intacta. Se decidió exponer tan solo esta pieza, concediéndole gran protagonismo, como símbolo del conflicto y de la paz.

Seguidamente se encuentra un espacio circular, a modo de capilla o templo, que invita a la reflexión, donde una proyección muestra conflictos armados en el presente, mientras que en el centro se dispone un bloque macizo de mármol a modo de memorial, a modo de reflexión sobre la amnistía y la memoria. En la planta superior se dedica una sala a la interpretación del célebre cuadro de Picasso que ilustra este terrible hecho histórico, el bombardeo sobre la población civil, un crimen de guerra; dispuesto junto al texto sobre la pared de la Declaración de los Derechos Humanos. La última sala se dedica al conflicto vasco, para lo cual se invitó a representantes de organizaciones y asociaciones de todo signo político a exponer su punto de vista en una serie de paneles levantados sobre un simbólico bosque. 

Web Museo de la Paz de Gernika